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Ambigu-edad



Como no puedo llorar río
como no puedo reír canto
como no puedo sentir hiero
hierro en mis pies y camino
camino sobre piedras
piedras en mis sueños
años en mis días claros
y tu espalda es el sol de la tarde.



Como no puedo callar como
colmo de vivir no tener miedo
veo llover desde el refugio
y estiro los dedos para tocar
y dispongo mi boca para el beso
y beso tu recuerdo tan añejo
y prefiero la antigüedad de la guitarra
que la ambigüedad de tus versos.



Como no puedo responder invento
invento preguntas para mis respuestas
como no afino le pongo más alma
calma es un delirio no constante
tan cierto tu dibujo con saliva
tan oscuro silencio el parpadeo
me distrae la carta comodín
y juro que es mala suerte
intuir que te conozco
sin saber quién eres.




Leandro Sabogal
1 Julio 2015

Evasiva despedida
















Y si al abrazarme
no sientes
como si abrazaras
un árbol viejo...
de nada sirve mi abrazo.

Mejor vete...

Y si al hablarme
no escuchas
tu propio eco...
¡Date vuelta y vete!
Porque no tengo
el vacío suficiente
para saber escuchar.


Y si te vas
quizá al verte
como un punto
en el horizonte
recuerde
al que era yo
antes de irme
de mí.

Y al golpe vuelva...

Para llenarme
de nuevo
de sabia antigua
y también
del vacío
del que está lleno
el universo.
Ese universo
que se viste de azul
para que lo veas
en las mañanas
cuando alzas el vuelo.

Las luces de la ciudad
Las luces de la ciudad
no caben en esta canción
como las ganas que tengo
de volver a ver el mar
pero esta vez junto a ti
y quizás si tengo suerte
también junto a mí.

Esta guitarra ha estado rota
muchas noches como hoy
y rota
llora
encerrada en ese estuche
que parece un ataúd
un ataúd rodeado de ropa
en el closet
bañado de libros
que se abren como flores.

Y así mi cama
no provoque incomodidad
en tu ropa
quítatela y duerme...

No importa si no estoy...
Déjame tu aroma
que el aire
por sí solo
no es capaz
de ser mi alimento.



Leandro Sabogal
3am












"El espacio en que no estás
sigue siendo el lugar en que no estás..."

Catarsis


















Desnudarse ya no es violencia
ahora ponerse trapos encima
es el peor insulto a la verdad.

No puedo ocultar los rasguños
de mi espalda ni la carne entre las uñas
ya no puedo dejar de gemir
como perro hambriento y con frío.

Cerrar los ojos a las tres de la mañana
tampoco es violentarse a la costumbre
de esperar el día en que no se vuelve
a despertar.

Amar de esta forma la soledad y la noche
no es tampoco condenarse a sí mismo
mucho menos ese toque funesto de las palabras
para quitarse de la lengua el mal sabor
de la dulce esperanza
fulera y postiza.

Sacar la basura
otra forma de catarsis inducido
dejar que la mente se nuble con el sueño atascado
y aprovechar las grietas que se hacen en las manos
para volar... unos segundos lejos del cuerpo.
Entre las palabras que no vuelven más.

Leandro Sabogal
24 de Junio, 2014
4:11am

Apuntes de un miércoles cualquiera.













1.
Hubo una época
en que la gente se volvía loca
nos regalaban comida.
Uno se daba cuenta en qué temporada era
pues se manchaban la frente con tizne. (como hoy)
Pero ahora no es igual…
veo que se echan tizne
pero se olvidaron de uno.
Hoy fui a buscar algo de comida en la basura
y todo estaba lleno de espinas de pescado.

(Un amigo imaginario que además es indigente.)


2.
Hoy la gente amaneció con dibujitos en la frente.
Les veo estrellas, torres de París, asteriscos, pescados y ositos de peluche.
No es justo que me reprendan cuando quiero pintar en las paredes.

(Un amigo imaginario que además es un niño)


3.
No entiendo por qué la gente
ve un poco más y le da miedo descubrirse
termina por echarse ceniza en el ojo de la frente.


4.
“Si no me pongo la ceniza tendré mala suerte.”
Y esa cruz que llevan es como la señal del mapa del tesoro.
Ahí precisamente es donde está lo esencial, detrás del casco de los sesos.


5.
El tizne se ve negro recién puesto
se blanquea a medida que se seca
como si el agua de la vida
hiciera más evidente la muerte
y la sequedad la otra muerte.



Leandro Sabogal
6 Marzo de 2014
2:11am

Guerra de quimeras (canción)

Fragmentos en la boca.



(Fragmento de "Un poema que se hizo río")

Maliciosa imagen
afilando la daga.
Roja línea en mi cuello
interrumpe luz volátil.
Antes que cierre mis ojos
nauseabundo pronunciaré tu nombre
atinando así la mejor razón para yacer.

Amanecer me suena a dos palabras: Amar y nacer.
Si así fuera, aun espero la aurora.



(Fragmento de "Una vida pasada")

Muerta la palabra en tu boca puedes masticarla
antes de que empiece su proceso de descomposición.
Retira los restos que se resistan a morir
incluso si aparentan estar quietos bajo la lengua.
Amasa su cadáver con saliva y mézclalo con canela.
No vayas a dejar salir algún gemido porque podría
alertar a otras palabras y se reproducirían como cucarachas.

...No te tragues las palabras muertas, antes bien abandona sus restos en el tallo de un árbol cualquiera del parque.



(Fragmento de "Un profeta remiso")

Muerdo el trozo de tela para callar mis gritos
ato mis manos al árbol para no moverme
repaso los días de mi vida para seguir el rito
incinero mi ropa en la ribera para evitar el humo.
Antes de ofrecer mis pasos a la quietud del tiempo
navego hasta la orilla de mi última pregunta:
Aire... ¿Por qué no me diste una grieta para sangrar?

....Hoy que solo quiero hacer de mi cuerpo un río.


(Fragmentos de "una ventana rota")

Miserable vida es estar en encierro.
A veces la libertad quisiera filtrarse
repentinamente por las ventanas.
Intento acostumbrarme a la celda,
a las cuatro paredes de carne y tiempo.
No pongo resistencia y espero la noche:
ahí vuelvo a ser libre porque no veo mi cuerpo.


Entre sueños este sueño irreal es mi aliciente.




Leandro Sabogal F
28 Abril de 2015