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Nocturno dolorido


Para Leandra Suárez




Duele que el amor
se haga tan transparente...
Estiro mis manos para tocarte
y tu figura me esquiva
como si te hubieras hecho bruma
o yo sea un fantasma.

Duele que el amor
se haga humo tan noche.
Extiendo mi telar indio
para lanzar señales al cielo
y se me escapa el alma
en este paradigma de ensueño.

Duele escribir que el amor
se deja escribir dolorido.
Quisiera succionar mi sangre
y escribir lentamente esta muerte
duele borrar las palabras
para que así sea.

Duele
el amor también duele
porque de amor esta hecho el sentido de mi vida
Pero esta noche
esta noche..
esta noche te amo dulcemente
como un eco que regresa al encontrar vacío.

Leandro Sabogal
22 Abril de 2013

Lienzo de la tarde

Punzante silencio
derriba la tarde
poemas usados
atizan el fuego
Lluvia pusilánime
y frío
ganan peso en la balanza
del adiós creciente
a modo de luna.

Hierven en su garganta
nudos
nudos que evaporan la esperanza
carcomen los suspiros
la rabia
la rabia espolvorea la cara
otra forma de amar
sin usar la trementina.

El lienzo de la tarde ya estaba manchado
quizá ella le haya hecho sangrar
en uno de sus rasguños pasionales
y esa herida no cierra
ni tampoco la bragueta de aquel pantalón negro
ni tampoco el pecho
de aquel que sueña con hallar el amor
fosilizado entre las piedras.


Leandro Sabogal
22 Abril de 2013



Guitarra tumba vacía


Me veo acostado 
en una tumba abandonada.

Salgo a caminar 
la noche
procurando 
redimir mis visiones.
Espero que un muerto 
se levante 
y me ceda su espacio.

Mi guitarra
tumba vacía
y mis manos 
intentan zafarse 
de sus cuerdas telaraña.
Quiero esconderme en su boca
quiero escapar en su cintura pálida
y morir en un simple acorde disonante.
Mi guitarra
tumba vacía
al igual que mis manos
al igual que mi boca 
ahorrando palabras.

Me veo descansando 
en mi guitarra abandonada
muriendo lentamente
y en medio de la noche
camino la canción íntima.

Solo espero que un muerto
se levante 
y me ceda su espacio.



Leandro Sabogal
19 Marzo 2013



Vano silencio


Todo es vano silencio
aboné la tierra con mentiras pueriles
Alimenté mi soledad con un vacío artificial
lo profundo de estas horas postreras
se transparenta en el humo de un cigarrillo
abandonado a medio fumar.

La calle ostenta charcos fangosos
la calle sugiere unas huellas de mujer
las marcas de sangre todavía están en mis manos
y no sé cuánto ruido haya aturdido mi alma.

Todo es vano silencio
no me había fijado
en esa sonrisa dibujada
en papel delgado.

Detrás de las máscaras
hay otras eternamente
sobrepuestas.
La calle ostenta charcos fangosos
y yo salgo desnudo a mi encuentro
con la fría noche.

Vamos juntos al museo
donde los cadáveres reposan silentes.
Y en ese vano silencio
la vida termina su cuadro al óleo.



Leandro Sabogal
18 Marzo de 2013

Después de la poesía

¿A dónde van los poetas
después de la poesía?
Narsly Cuestas


Si hay un después
jamás hubo poetas.

Al ser leído, el poema se escribe sobre piedras que respiran.
Al ser entonado el verso, el poeta es redimido.
Él habita en sus letras.

Y si hay un después,
los poetas son cambiantes voces
relámpago en las noches
trueno de quien busca
entre los caminos de herradura
sueño de quien vive
amante entre las sombras.

Después de la poesía
la ironía retumba
no queda más
que el silencio sacro
que guardan las palabras
cuando están escritas.



Leandro Sabogal
21 Abril de 2013



Pesares *




* P E S A R E S
P * S E S E A R
P E * S E R A S
E P S * E R A S
P E S A * S E R
P R E S A * E S
E S P E R A * S


* T R A T A D O
T * A T A D O R
T R * D O T A R
A R T * R O T A
R A T T * O D A
T R A T A * D O
T R A T A D * O
T R A T A D O *


D E C E P C I Ó N
D * C * P C I Ó N
* E * E P * I Ó N
D E * E P * * Ó N
* * C * * C I Ó *
D  E  *  *  * * * *N
D E C E P C I Ó N





Leandro Sabogal
8 Abril 2013

Edades



La edad del cielo
es la misma edad
de los ángeles.

El sol
tiene la edad
de la soledad.

La edad
de mis manos
se mide en tardes
moldeando
sonidos
de arcilla y
esa es la misma edad
de la cintura de mi guitarra.

El mundo...
el mundo tiene
la edad de los niños
y esa es la misma
edad que adquiere
mi espíritu
cuando me das tu sonrisa.


Leandro Sabogal
29 Marzo 2013