Páginas

El despertar de un poetastro


¿Eres feliz en mis manos?
¿Eres feliz en mi boca?
¿Será más provechoso que el silencio ice su bandera?

Mi mano izquierda es atada por seres alados
y mi derecha busca la frescura del lodo.

La ambigüedad toma sus propias decisiones
ocultándome a su antojo secretos que yo mismo había inventado.

La metáfora es pretexto y capricho
¡mi palabra es vacía! de una vez por todas
mi música retumba como ollas viejas
su juego lleva un alma condenada al cielo de la nada.

Estoy corriendo sobre baldosas enjabonadas
ha llegado lo que tanto había temido
La promiscuidad tinta-papel ha traído sus consecuencias:
Los bastardos han crecido y reclaman entre balbuceos
que jamás pidieron venir al mundo exterior.


Leandro Sabogal
16 Febrero 2010

No hay comentarios: