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Juego de niños

Juguemos a la bohemia
la sobriedad es la droga más fuerte
solo los hombres con agallas pueden con ella: los hombres pescado.

Juguemos a ser poetas
-ese hombre no tiene nada de poeta-
¿Qué otra cosa ha de tener un poeta sino poemas?
Yo pienso distinto. Un poeta odia la poesía,
se ama a sí mismo en sus letras.


Juguemos a ser justos
dar a cada quien lo que merece,
a mí me pagan por eso.


Juguemos a ser niños de nuevo
así ser cruel me será fácil:
No dudaría en besarte y quitarte la ropa
para ver si escondes a mi madre entre tus piernas.


Juguemos a ser felices...
la tristeza es un mal necesario.




Leandro Sabogal
26 Octubre 2010