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Zombie love


El recuerdo quedó tendido en la calle
nadie quería hacer algo con su cadáver.
Pero ese tal cupido ebrio,
pasó y se le ocurrió 
clavar una de sus flechas en el pecho mortecino
del recuerdo derribado.

Abrió los ojos llenos de gusanos
y ese recuerdo ingrávido y putrefacto
se arrastró por mis manos.

Vomité, corrí, grité, lloré y me lamenté
por no haberlo enterrado en el fondo.
Mi venganza morbosa me decía al oído
que era mejor ver la corrupción de su carne.
Pero ahora ese recuerdo tuyo me persigue
y no quiero dejarme morder.

Empuño el hacha con mis manos temblorosas
y empiezo por arrancarle la cabeza, sigo con los brazos y piernas.
Enterraré sus partes lejos, una de otra.

Expiaré mis pecados. 
Sobre todo el de embriagarme 
y disfrazarme de cupido para revivir mi propia muerte.



Alma Violeta 
24 Diciembre de 2012




Tres


























I.
Han puesto tinta en mis manos
no puedo detenerme
mis dedos se mueven
rasguñan el poema
las letras se inquietan
y pierden la calma.

La música sigue el plan
de lo indeterminado.
La música nos dicta
el libreto de la noche.



II.
La sangre cultiva amapolas
y nos da a beber su cadáver exquisito.
Escalamos los montes que inventamos
esquivamos los dardos artesanales
que la noche improvisa con las manecillas del tiempo.




III.
Tú y yo son tres monosílabos
nosotros una sola palabra.






Leandro Sabogal
16 diciembre de 2012






FOTO: "Tres" escultura de Carmen Julia Aguirre
http://www.cjaguirre.cl

Resaca

Hay que dejar
ser al declive
es parte de la luz
la oscuridad.
Hoy llevo un desierto
en la garganta
y canto arena
de mares
de la Luna boreal.

Hay que dejar
que camine extraviado
el corazón
cuando vuelve de lejos.
Hoy yo camino
aprendiendo los pasos
que el vacío deja
después del amor.

Puedo ser. Yo puedo ser...
la medicina
que te ayude a olvidar
el sedante
pasajero del vagón de tu dolor.
Pero por favor
no digas te quiero
Me puedo acostumbrar
a vivir del eco
que tarda en llegar.
Yo puedo ser
tu compañía
mientras despiertas
y te vas.

Suenan las batallas
dentro de una guitarra
y quiero meterme dentro
para escapar.
Porque aquí afuera
la guerra es sucia
y allá dentro
no tengo paz.



Leandro Sabogal
16 diciembre de 2012





Luz perpétua

Duván Cobos 
in memoriam



Tu voz
fue trueno
que aun hoy
retumba
las paredes sacras
y el vacío.

Tu voz
fue trueno
que aun hoy
resuena
en las gradas azules
y en el césped.

Tu voz
luz perpétua
que evapora
toda lágrima,
que emancipa
toda plegaria salitre
todo encuentro
con el sol venidero
para los mortales.

Tus pasos
se fueron una tarde
en busca de nuevos caminos
en busca de nuevas palabras
y en el fondo del mar
mar azul
su viaje continuó sin pausa.

Tu voz
trueno
luz perpétua
que aun hoy
retumba
en las paredes
sacras
y azules
del cielo
que habita
dentro de nosotros.






Leandro Sabogal
12 diciembre de 2012


Apuntes de Museo

En el Museo Botero de Bogotá


1.
Cuatro frases Marcaron mi paso por el museo:

-Todos los accesos funcionan como ingreso y salida.
-Abra su mochila por favor. Muchas gracias.
-Le pido el favor de no silbar en el museo.
-Buenas tardes. (en la cafetería) ¿Gusta tomar algo?


2.
"Naturaleza muerta con Sandía" de Botero.
(... y la Sandía está atravesada por cuchillo.)

"Grupo en el campo" de Fernan Léger
(tiene rasgado el papel)

"Marisma con molino de viento" de Emil Nolde
(jamás olvidaste al niño maestro)

"Estudio para lección de guitarra" Balthus
(... cuánta verdad!)

"Carolina sobre fondo blanco" Gilberto Giacometti

"Mujeres de vida Galante"1962. Paul Delvaux

3.
Es parte
de la obra
el borrón
en las manos
de Botero.

4.
Me sentí el ser más prejuicioso aquella tarde:
qué gran delito me parecía el ver a los visitantes
sacar sus satánicas cámaras fotográficas y apuntar hacia las obras
no sin antes hacer sus poses de cazador frente a su presa.

-Aquí se pueden tomar fotos pero sin flash-
Le escuché decir luego a un guía.


5.
Botero y su obsesión
con el lunar
en la nalga
de su modelo.

6.
Observo el cuadro en el Museo.
No encuentro ningún sentido,
solo manchas de color.

Me alejo unos pasos atrás y ahí está...

La imagen me enseña
que la distancia es otra forma
de encontrar la profunda cercanía.

7.
La vida es una gran obra en movimiento.
Me detengo a observar la gente que pasa
y es un cuadro que nadie podrá hacer igual.

8.
Una fuente de Agua en el Museo...
tiene mucho sentido...
tristemente.

9.
"Favor no tocar las obras"
reza letrero del museo.
Pero al otro lado del espejo
a las obras de arte
sí se les exige tocar al público.




Leandro Sabogal
9 Diciembre de 2012


Poeta de Calle

Para Ángel 
en la Plaza de Bolívar 
de Bogotá



Poeta
reparte 
papelitos 
en la calle
en la calle
reparte
su alma
y es
terquedad
el nombre
de su obra.

El hambre
ha devorado
sus letras.

Poemas 
a medio hacer
yacen moribundos
en sus
papelitos
reciclados.

Poeta
de corazón
gastado
de tanto andar.

Poeta 
caminando
la calle:
Es ese su mejor poema.

Hambre:
Su mejor metáfora.




Leandro Sabogal
9 Diciembre de 2012

Esencia de Mujer





















Amo a una mujer
no una mujer corpórea
Me refiero a la esencia de una mujer
Esa esencia que se pasea jugueteando 
entre los cuerpos de las humanas.

A veces se deja ver en la mirada
de una de sus esclavas 
y me ama en sus vehículos de piel y carne.

A veces se esconde y me siento solo
como perdido en un laberinto.

A veces me engaña y me ama 
desde los ojos de una anciana.

A veces me castiga y se esconde 
en la mirada pueril de una infante.

Esta noche no la encuentro.
Hoy no habita ningún cuerpo
y por eso nunca he intentado atraparla
porque no sé si algún día se decida
y se acabe la guerra.

Esta noche no la escucho
su voz se hace efímera
Esta noche es cuando anhelo que se quede
que ya no se vaya de donde habita
para buscarla rumbo a la victoria
para conocerla una vez más
para amarla como siempre
para pronunciar su nombre
y sembrar la tierra juntos
viendo crecer las semillas
Para envejecer junto a la casa 
y sus fantasmas.



Leandro Sabogal
6 diciembre de 2012





Bitácora de viaje



Heredo mis palabras a quién las lleve en el recuerdo
y mis letras a quién las lea más de dos veces.

Heredo mi voz a quién haya vivido un segundo más en ella
y quién haya olvidado que es mía por pensar en Dios.

Heredo mis manos a quién haya recibido sus caricias
y también a quién haya sido menester el estrecharlas.

Heredo mi ropa dignamente al fuego 
y que ese fuego abrase al desnudo.

Heredo mi nombre a cada poema escrito 
y a cada poema le heredo los labios de la mujer que amé.

Heredo la palabra "gracias" a quién juzgue reclamarla
y la palabra "perdón" a quién busque paz en su interior.

Los cuadernos llevan tesoros entre sus hojas 
mas no todo lo que brilla es un tesoro
déjenle esas labores a mis hermanos de Alma
ellos saben qué hacer con eso. 

Los cassettes, las fotos, la estantería y los espejos
realmente nada es mío desde antes.
La guitarra y las canciones... tampoco son mías
Yo fui más de ellas que lo contrario.



Leandro Sabogal
28 Noviembre de 2012



Una rosa blanca

















Si yo te regalo una rosa
no es para que la dejes estática
junto a otras flores esperando la asfixia
o dentro de un jarrón antes habitado por otras rosas.

Si yo te regalo una rosa
es para que la lleves contigo
para que la arrugues, la deshojes, la muerdas y la llenes de ti.
Para que toques con ella cada parte de tu cuerpo
y si es posible, tu alma en un beso.

Una rosa. Una rosa blanca.
para que la manches con tu tinta
y la tiñas con tu sangre
para que la moje tu saliva
y adorne tu cuerpo desnudo mientras duermes
para que aparezca en tus sueños y sea tu sueño.

Si yo te regalo una rosa. Una rosa blanca...
no te regalo una rosa... soy yo en tus manos.



Leandro Sabogal
27 de Septiembre 2009



....

Voz y Bandera




No soy de este lugar solamente por caer entre los límites imaginarios de una mente malévola. No vibra mi alma por las notas musicales que me enseñaron a hacer mías. Mi alma vibra por la gente que habita y coexiste conmigo en esta tierra. Ni me siento orgulloso de una bandera que grita en mi cara lo que no somos. Mi bandera es la voz que emerge con dolor por la injusticia del opresor y del oprimido que calla:


No somos oro pero brillaríamos como el sol si abriéramos los ojos.
No somos mar pero cuánta sed y hambre podríamos sanar si uniéramos las manos.
No somos sangre para derramar por una causa que no es nuestra...
somos sangre que corre por las venas
y queremos transmitir a nuestros hijos.
Somos sangre que quiere ser signo de vida y libertad verdadera.

Reprochamos a los que empuñan una piedra
y olvidamos estas palabras del Maestro:
"Si estos callan, hablarán las piedras"
Somos Voz y no silencio,
profetas de nuestro tiempo.


 Leandro Sabogal
20 Noviembre de 2012



La Torre sin Babel




Mi corazón
hecho piedra
desmoronándose
en mis manos...

¿Quiénes más
con el corazón
hecho piedra
para construir
una torre?

Alta
muy Alta
para alcanzar
una bandada de aves
que nos arrebate
muy lejos
de estos despojos humanos.

No estamos curados
del ayer maldito en nuestras lenguas
todavía yace la división
y con un hágase
se hicieron los gobiernos
y con un cállese
invisibles las mordazas
y  un corazón roto
lágrimas de un pueblo.

Alta
muy Alta
para alcanzar
una bandada de aves
que nos arrebate
muy lejos
de estos despojos.


Leandro Sabogal
19 Noviembre de 2012



.....


Mortal

para Narsly Cuestas


Mírame aquí
entregado a los rezos
de papel mojado
mírame aquí
cierra los ojos un rato
y mírame aquí
sacando con agujas la sangre
que me da la vida
porque con mi vida
quiero escribir en este papel alado.

Mírame aquí alucinando...
siento que no pasa nada,
el mundo se hace frío
a medida que el reloj muere
el mundo se hace frío
e intenta tragarme.

Y las letras son aguijones
que me dan el veneno
de estar vivo.

Solo un deseo le pido al verdugo:
déjame morir lentamente
y soportar la existencia largo rato
déjame morir en sus brazos y en el castigo de su boca,
arrebátame el privilegio de estar solo
arrebátame el regalo de una muerte rápida
déjame morir y seguir respirando
déjame morir como he venido haciendo
desde el parto.

Leandro Sabogal
18 Noviembre de 2012




Manos expuestas





















Manos expuestas
heridas
los dedos se estiran
raíces sin tierra
sin agua
buscan la muerte
para acariciarle el rostro.

La sangre
colapsa la sangre
hay una tormenta en mi cabeza
el río crece
la sangre transporta cadáveres
son imágenes difusas
recuerdos difuntos
las madres lloran
a la orilla.

Los niños
Ellos juegan a la guerra
tú y yo
el corazón
campo de batalla
Tú y yo
los niños que fuimos sobreviven
pero aún juegan a la guerra.

Manos expuestas
heridas
los dedos danzan hacia el cielo
abren los poros
reciben la lluvia
hay una tormenta en mi cabeza
el río crece
el río de sangre
lloran las madres.


...


El museo cierra
y mañana
las manos estarán expuestas
en otro lugar.





Leandro Sabogal
12 Noviembre 2012



....

Acuarela nocturna



Agua a sus Acuarelas
Manchas
furia vertiginosa
desaliento y desequilibrio.

La noche avanza yo decaigo
el cuchillo pierde su filo
la muerte asoma
y se esconde de miedo.

Riesgo
vivir es riesgo
cicatrices
solo quien las merece
las aves no vuelan de noche
salvo las que acaban de escapar del cautiverio.



Leandro Sabogal
8 Noviembre 2012




...

Golondrinas

















Para Narsly Cuestas


Destellos de plata 
por las orillas de tu habitación
buscando el calor de tu cuerpo
buscando las marañas de tu pelo 
para anidar esta noche.

Dos golondrinas 
sostienen la hamaca de tu boca mientras ríes
Dos golondrinas 
me llaman con su canto para entregarme al vuelo.

Y yo no hago más que batir los pinceles 
sobre la acuarela para llegar más rápido.
Y yo muevo apresuradamente mis dedos 
sobre las cuerdas de mi guitarra para acortar distancia.



Leandro Sabogal
12 Noviembre 2012




....

...,



No he perdido la sonrisa.
Ella acampa a las afueras del centro médico
para alcanzar ficha.

No he perdido la locura.
Hay que estar loco para abandonar los sueños y actuar como si nada.

No he perdido el sentimiento.
Tres puntos y coma suspensivo.

No he perdido el tiempo.
Jamás lo he podido atrapar.
Nunca ha sido mío.

No he perdido el tren.
Todavía da vueltitas al rededor del árbol navideño.

No he perdido la costumbre...
y esa es mi maldición.



 Leandro Sabogal
8 de Noviembre de 2012

Poema guardado


Huele a poema guardado. 
He intentado ocultar ese aroma con cuerpos desnudos, 
música estridente, malos pensamientos y agua de cilantro. 

No. Nada ha hecho efecto. 
Ese hedor a poema guardado 
sigue en el aire de mi cuarto. 

He cerrado las ventanas y los cuadernos. 
Boté mi cama a la basura y quemé toda mi ropa. 
Maldito poema creo que lo llevo anclado a mi cintura, 
intentaré un baño de agua caliente.

Acabo de llegar y nada ha pasado. 
¿Habrá forma de arrancar de la piel esta pintura? 
debe ser el tatuaje que me hice en aquella esquina. 
Esa misma esquina en la que meses atrás te vi por primera vez.

No. Eso no debe ser cierto. 
Fuiste otro intento por quitarme este peso que llevo encima.

Huele a poema guardado. A eso olerá mi tumba.


Leandro Sabogal
6 de Nov 2012

Cantautor


Haber gastado muchos pares de zapatos,
haberse invadido de miedo
con el riesgo de ser padre prematuro,
haber tirado varios calendarios a la basura
no es signo máximo de haber vivido bien.

Creer en algo y luchar por ello,
hacer sonreír a un niño y valorar al viejo,
saludar a quien vive en la calle
con la palabra que da verdadero abrigo
o leer un libro tampoco es hacer gran cosa.

Dejar brotar la canción desde dentro
con el parto que desencaja el alma,
para alimentar al que se acerque a escuchar
o al que se atreva a cantarla.
Perder la vida siendo faro y puerto:
Eso realmente es hacerse inmortal.


Leandro Sabogal
22 Mayo 2012


Una joven poeta



para Fernanda Pineda




Si tan solo fueras una joven poeta
pero también eres hija
y también hermana.
Todavía tienes la mente corrompida
con la espera de un amor
que encalle un día en tu muelle.

Si tan solo fueras una joven poeta
que supiera dejar la conciencia en casa
y las preguntas en la soledad de las palabras.

Si tan solo dejaras versos en mi piel
y mentiras bajo mi almohada.

Pero también eres ciudadana
futura madre y esposa.

Y yo solo quiero
que seas una joven poeta
con el alma pura
sin demonio y sin Dios.




Leandro Sabogal
2 Octubre 2012

Cada tres líneas




I.
Ella tiene un arma en sus manos
qué terrible situación la que veo ahora
Apunta hacia mis vísceras con ese peligroso silencio.

II.
No es tan fácil quitarme la ropa frente a ti
Creerás que bajo mi piel  no hay más que huesos y carne
y que el alma es  una tonta historia.

III.
Quedarse a esperar es perder la vida
perder la vida es perder el tiempo
y el tiempo es un invento humano.

IV.
Nací con todos y morí con todos.
La eternidad es para los humanos
no para uno solo.

V.
¿De qué sirve estar en posición de loto cazando palabras?
Ya está bien de cursilerías,
no hay vidas que salvar en el cómic taciturno.

VI.
El ladrillo que se afloja es la esperanza,
tanto para el agua que reposa en un lado del muro
como para la tierra sedienta en el otro.

VII.
Acepto firmemente que escribo mal,
que no todos entienden la misma idea
y que realmente me importa poco que así sea. Amén.



Leandro Sabogal
8 Octubre de 2012


Negación


No soy feliz, no soy triste
No soy el beso que me diste y que tanto extraño
No soy la caja que guardo bajo mi cama
Ni las hojas que escondo como testimonio de mis recuerdos.

Intento hablar de un desconocido
Soy lo que soy sin saberme sin entenderme sin convencerme.
Empiezo por lo fácil: por intuir lo que no soy.

No soy mi nombre
No soy hombre o mujer
No soy homo, hétero , bi o autosexual.
No soy una marca ni una etiqueta ni libro abierto.

 No soy una hoja o un poema, ni siquiera una palabra
No soy nada y no soy todo.
Soy lo que soy sin saberme, sin entenderme,
Sin siquiera poder verme al espejo con la mirada desnuda.


 Leandro Sabogal
14 septiembre de 2011








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Segundos


Para Luisa Salamanca




Un segundo de vida le quedaba a esta hora que murió mientras pensaba en ti
y es un segundo que muere con algún sentido remoto.

Estoy cansado de saber que las horas pasan y no las conozco
me duelen las piernas de esperar la madrugada.

Las palabras son tan difíciles en mi boca
y sé que mi silencio te pesa en los oídos.
¡Ay! ¡silencio mío cuánto te acusan!
¡ay! ¡silencio mío te odian tanto!

La música llena mis ojos de libertad.
Ya no existe el tiempo
pero sigues tú... ¡incorruptible!

Tu piel son unos segundos antes de morir
tu boca para mí lejana, cinco minutos eternos.
Tus senos la hora perfecta para descansar
y la yema de tus dedos ¿cuándo tocarán mi lengua?

Leandro Sabogal
16 Septiembre de 2006








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Esquiva


¿Algo importante puede decir una canción?
¿Hablar de lo viciado de la palabra amor?
Es como plantarse a ver la casa que se construye
y olvidar por completo poner ladrillo sobre ladrillo.


¿Creer que todo anda bien con una canción?
No podría ser más iluso y esperar que suene la guitarra sola.
Cantar que todo está mal sería mejor guardar y lanzarnos al río
para buscar en el fondo del hielo las respuestas.

Canción retazos de cobija, fragmentos de vidas pasadas.
Cada acorde tuyo te he vivido, canción de caricia y beso.
Cada letra te he soñado noche y día. Canción del eterno.
Rastros de polvo y arena, aire y sal en la herida.

Cuántos como yo se sientan a esperar tu venida cada tarde.
Cuántos como yo desperdician su vida...
Creer que una canción puede salvar una fábula
mejor me largo y si vienes, canción esquiva,
aprende a esperar como yo lo olvido.


Leandro Sabogal
16 de Marzo 2012

Mi auto-regalo de cumpleaños.

Casi poema

Ahora escribo por escribir
me arriesgo en tinta que no borraré
y me reto a no tachar ninguna palabra.

Llevo meses con la mente en blanco
las hojas llenas de garabatos
y fechas recientes.

Hay una batalla entre rimar o no rimar
aunque ese sonsonete obstinado y monótono
guía mi lengua en contra de mi voluntad.

Escribo y leo lo plasmado.
Es un pasado para olvidar
es un afán de hallar esa melodía cansada de esperar
y pasmar el infinitivo que me hostiga.

El amor me lleva del cuello
y ese gesto de nostalgia es la bofetada que recibo de las letras que me extrañan.

Me he dejado solo y me estoy acostumbrando...
esa no es la soledad que quiero.


Leandro Sabogal
25 Julio 2010

El despertar de un poetastro


¿Eres feliz en mis manos?
¿Eres feliz en mi boca?
¿Será más provechoso que el silencio ice su bandera?

Mi mano izquierda es atada por seres alados
y mi derecha busca la frescura del lodo.

La ambigüedad toma sus propias decisiones
ocultándome a su antojo secretos que yo mismo había inventado.

La metáfora es pretexto y capricho
¡mi palabra es vacía! de una vez por todas
mi música retumba como ollas viejas
su juego lleva un alma condenada al cielo de la nada.

Estoy corriendo sobre baldosas enjabonadas
ha llegado lo que tanto había temido
La promiscuidad tinta-papel ha traído sus consecuencias:
Los bastardos han crecido y reclaman entre balbuceos
que jamás pidieron venir al mundo exterior.


Leandro Sabogal
16 Febrero 2010

Un vaso de agua




Estoy aquí si alguien me escucha.
Vivo atrapado tras el vidrio de mis ojos,
Vuelve esa imagen a mi cabeza:
A media luz juego a los carritos en el borde de la cama
Me arde el rostro de haber llorado 
era apenas un niño
la sangre en mi espalda expiaba 
los pecados de la mano inquisidora.
¿Cuáles pecados? 
Ella es otra niña atrapada 
que sufre el abandono de sus muertos.

Estoy aquí si alguien cruza por el frente 
tengo los ojos hinchados por intentar salir.

Ni un vaso de agua quedará sin su paga 
y un vaso de agua, uno que refresque mis heridas, 
uno que lave mi rostro 
y me haga olvidar 
como olvida un niño las rencillas de su amigo. 
Eso me basta. 

Leandro Sabogal
11 enero de 2012

Lavandería


Publicado en contra 
de mi voluntad


Tres días lavando toda mi ropa.
Siete sesiones por prenda.
Imaginando que lavaba mi corazón
lo despellejé, le exprimí toda la sangre
y lo puse al sol.
Perdí mi tiempo y esfuerzo:
Mi ropa quedó limpia 
pero mi corazón sigue amándote.

Doblo cada prenda que ya se ha secado
mientras hago un gran descubrimiento:
No es el amor el que debo atacar sino el orgullo.
Porque el orgullo es un sayal de hierro 
que al llevarlo puesto daña a los cercanos
pero mucho más cuando se intenta arrancar.

En cambio el amor no ha hecho nada más que callar.


Leandro Sabogal
1 Marzo de 2012

Cama



En la noche es tumba
donde me entreno para la muerte,
al amanecer es útero caluroso
de donde renazco.
Agua fría despabila y
devuélveme el recuerdo,
cada vez nazco más viejo
mientras nivelo la edad con mi alma.

En esta cama estuvo tu cuerpo,
tardes de lluvia como ésta.
Quizá fue hace mucho tiempo.
Siempre se nace con el pan bajo el brazo
y con la cicuta bajo el otro.

En esta cama naciste en mis brazos
y yo moría en tu vientre.
En esta cama que mañana echaré en la hoguera.


Leandro Sabogal
29 de febrero de  2012

Asesino

Voces me ordenan matarlo
pero yo cedo a esa mirada de perro,
yo cedo al temor que me traen las llamas del infierno.
¡No puedo hacerlo!.

Las voces insisten y amenazan
con quitarme la locura... (¡la locura no!)
Tomo un nuevo aire y empuño la daga.
No sé por dónde empezar...
No sé por dónde empezar a matar tu recuerdo.

Por qué me han dado un corazón solapado y taciturno?
No se conforma con un adiós duradero.

Por qué la sociedad se confabula en contra mía?.
para salvar un amor he de hacerme asesino.
 
 
Leandro Sabogal
23 Dic 2011
 
 
...

Juego de niños

Juguemos a la bohemia
la sobriedad es la droga más fuerte
solo los hombres con agallas pueden con ella: los hombres pescado.

Juguemos a ser poetas
-ese hombre no tiene nada de poeta-
¿Qué otra cosa ha de tener un poeta sino poemas?
Yo pienso distinto. Un poeta odia la poesía,
se ama a sí mismo en sus letras.


Juguemos a ser justos
dar a cada quien lo que merece,
a mí me pagan por eso.


Juguemos a ser niños de nuevo
así ser cruel me será fácil:
No dudaría en besarte y quitarte la ropa
para ver si escondes a mi madre entre tus piernas.


Juguemos a ser felices...
la tristeza es un mal necesario.




Leandro Sabogal
26 Octubre 2010