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APARICIONES (duelo)


Tristemente he sabido, que la casa donde pasé mi infancia
y donde me encontré con todas estas apariciones fue vendida.



"Recorrí con nostalgia las paredes donde habitaban,
los tejados removidos, los árboles talados...
algunas se rehusan a morir... pero otras... (silencio)

tristemente me encontré con sus tumbas de pintura y cemento."


Leandro Sabogal

No sé

No sé cuánto tiempo
llevo atrapado en tu cintura,
y lo sé, el tiempo no cuenta ahora,
porque entre nosotros ya no hay tiempo,
sólo un eterno presente.

No sé quíenes somos,
cuando me fundo en tus labios
y el aire que respiro es tan tibio
como tu piel mojada por la sombra.

No sé si respiro.
Nos gritamos en la cara y nos amamos
y el silencio es el lenguaje claro de un beso,
próspero e infinito como el verbo de tu mirada.

Y tu piel herizada insita mis manos inquietas,
Te amo ahora que vivo y si muero también
.

Bella eres. Desnuda de la materia puedo verte
cuando cierro mis ojos y el día no existe;
olvido el calor que trastorna la alegría (si acaso hay otra)
trashumante calculo tu voz y te encuentro.


L. S.
(jul 2004)

Indecencias



por causa de Andrea Parias


Así como decentemente intentaré indecencias en mis palabras...
diciendo tal vez que muy cortésmente me pierdo en tu mirada
y sin ninguna mala intensión me quedo viendo tu boca
sin escatimar esfuerzos por calmar los deseos desbordantes.

Y como en los sueños no hay leyes y
la conciencia se despierta cuando despierta su esclavo,
yo no temo contarte lo que pasa antes del traumático despertar:

Tu piel tiene el aroma de las guerras utópicas....
(en realidad no sé a qué huelen tales guerras redundantes...
pero no quiero descubrirte los mundos a que me llevas).

Y retomando lo de los sueños... mejor te lo digo dormido...
si acaso escribo dormido...ya que ahora, (despierto) la conciencia no me deja.


Leandro Sabogal
(16 de diciembre de 2008
)