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FUEGO LÍQUIDO




No puedo evitar la estrecha locura
que nos ha tocado a los dos:
el mismo aire, la misma brisa…
Ya no puedo más con esos ojos de níquel
que me miran de tantas formas y colores,
haciéndome llorar, reír y enternecer;
haciéndome morir y deshaciéndome al vivir.

Ya no puedo cantar la soledad pues no la tengo,
pero, cuánto la extraño… mortificándome.
todo es un círculo vicioso de cigarrillo aguardiente y menta,
todo me trae a ti, todo me aleja
hasta la distancia iza tu nombre: todo me Aleja.

No sé cómo olvidar tu piel suave como tu voz,
como mis manos, tu piel blanca al éxtasis.
¿Cómo mis manos no irrumpir en tu tranquilidad?
No sé evitar tu desnudez en flor
tu tez en hielo, en sed. Reseca mi voz.
Y el aroma en canción que derraman tus piernas
y la luz tenue y apacible que anida en tu pecho.

Mas no tengo paz desde que te vi llorar.
El marco de pusilánime rubor me acusa en tus ojos.
La gota salitre y muerte en tu mejilla
me sofoca, me quema el pecho, el alma;
no sé qué me quema y me mata.

No puedo evitar amarte y amar la duda
no puedo evitar la estrecha locura
de amar tu piel, tu paz y tu beso de agua en mi sed,
no puedo la distancia y la soledad
y el amanecer fresco de tus labios
tras una larga noche.

Y no es que ame la soledad y la anhele.
No. debe ser mi infame cobardía la lápida mía
o la duda de ser yo tu zapato o tu espino,
hace frío y te robo la cobija.
Hace frío y te robo la cobija.

Sueles ser feliz cuando no estás conmigo
y ese que recuerdas tanto no te quema tanto el alma:
mi ayer y mi presente,
ese soy y ésta es mi duda:
No evitar la estrecha locura
de amarte a fuego y agua.




Leandro Sabogal (2005)

Espejo de bronce

Una serpiente sanaba la picadura de serpientes
(Números 21,4-9)





En los días en que me causan daño
las voces que provienen del silencio sospechoso y malsano...


Palabras que alguna vez dijeron,
que alguna vez dije, que alguna vez escuché.


Palabras que vestidas de mí, me hieren de muerte…
palabras que yo mismo invoco para mi devastación.


... Frente a un espejo, miro mis ojos, y no digo una sola palabra…

(Aunque en esencia es imposible no decir nada cuando estoy en frente mío)



Parece que se sanan las heridas,
aunque luego vengan otras apostasías.



Quizás éste sea un signo digno para la sanación.



Leandro S. (2007)

NOCHE DE VELAS




Una vela encendida
intenta vencer la noche,
anhela ser el sol
para vencer la oscuridad.

Se parece a nosotros.
Luchando contra el viento,
luchando contra las tinieblas,
muriendo segundo a segundo.
Y cuando llega su final
lentamente su llama se desvanece.

Feliz muerte derretirse toda
sin haberse dejado vencer por un suspiro,
sin haber agotado todo esfuerzo de lucha.

Aun blando su cadáver,
los chicos lo recogen
y hacen bolitas para jugar.

Me pregunto si alguna vez supo
que la noche contra la que luchaba
era la razón de su existencia.

Leandro S.
(Dic 7 2007)

Conquista


A una rosa negra

Ya casi me convenzo
de que persigo un mundo nuevo.
Quizás haya un continente sin conquistar,
quizás civilizaciones sin pervertir.

Entre esas dos noches que aprisionan tus ojos
hay bosques para perderse, hay lagos y llanuras eternas.
Quizás un monte para escalar su cima
quizás un valle para gritar desesperadamente.




Leandro S. (2007)