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El gran anciano






Estar frente al gran anciano me trajo nostalgia.
Sentí como si su brisa y el rugir de su voz en leva
escribiera sus aventuras nunca antes dichas...
sus lamentos más escondidos y sus amores frustrados.



Bebí sus lágrimas de sal.
Cerré mis ojos

y uno de mis suspiros se escabulló
entre sus cuitas desesperadas.
Me estaba esperando (lo sentí)
se moría por tenerme en sus aguas.



Nunca había visto
lo pequeño que soy,
lo débil, lo afortunado.
El cielo y el mar se amaban

y yo estaba entre ellos dos. Aprisionado.
El mar se tragó el sol y debí partir... mi vida en dos.



ya entendí por qué nací lejos de él
ya entiendo la distancia,
pero no me deja de doler.

Al otro día volví a él
y me bañé de sal como si nada hubiese pasado.
Fingimos ser unos perfectos desconocidos
y continuamos el juego después de mi partida.




Sin embargo cierro mis ojos y veo sus olas vistiendo cada segundo de mi historia".









Leandro S. (Dic 2006)




4 comentarios:

Pedro dijo...

Leandro, muchas gracias por haberme dado la oportunidad de haber conocido el formidable trabajo que estás haciendo. Tu blog de los poetas locos es una auténtica maravilla; yo sé que también estoy loco, porque no concuerdo en nada con el resto de mortales que se hacen llamar normales, pero aún me falta mucho para llegar a ser poeta. Ahora sólo intento aprender de los maestros, como tú y tus amigos.
Gracias por el enlace, ahora mismo te enlazo yo también, así os tendré más cerca.
Un abrazo.

la-nata-contra-el-vidrio dijo...

Somos pequeños Leandro.
Somos débiles.
Somos afortunados.
Tú, muy afortunado: porque eres joven, porque cultivas la princesa de las artes que es la música.
Yo, desde aquí, también soy afortunado, al saber que tú estás ahí, en menesteres que compartimos, entre ellos la libertad, como bien primero entre todas las cosas.
Un abrazo de xavier.

majus dijo...

yo también me siento indefensa ante el
pero cuando me arrulla,
siento a mi padre
siento seguridad
siento que me limpia cada rincón del alma
mientras le da sabor a mi piel

siento que baila conmigo
y me quiere llevar
solo que aun no tengo
ganas de viajar...

Leandro Sabogal dijo...

te descubro conmovido...