Páginas

El gran anciano






Estar frente al gran anciano me trajo nostalgia.
Sentí como si su brisa y el rugir de su voz en leva
escribiera sus aventuras nunca antes dichas...
sus lamentos más escondidos y sus amores frustrados.



Bebí sus lágrimas de sal.
Cerré mis ojos

y uno de mis suspiros se escabulló
entre sus cuitas desesperadas.
Me estaba esperando (lo sentí)
se moría por tenerme en sus aguas.



Nunca había visto
lo pequeño que soy,
lo débil, lo afortunado.
El cielo y el mar se amaban

y yo estaba entre ellos dos. Aprisionado.
El mar se tragó el sol y debí partir... mi vida en dos.



ya entendí por qué nací lejos de él
ya entiendo la distancia,
pero no me deja de doler.

Al otro día volví a él
y me bañé de sal como si nada hubiese pasado.
Fingimos ser unos perfectos desconocidos
y continuamos el juego después de mi partida.




Sin embargo cierro mis ojos y veo sus olas vistiendo cada segundo de mi historia".









Leandro S. (Dic 2006)




ALIENTO


Hecho con Paint por Leandro Sabogal

Todavía me quedan alientos
para liberar las moscas
para abrir los ojos
de la lluvia que se rehúsa a detenerse.
Alientos,
para despertar las mañanas
que se quedaron dormidas.

Todavía me quedan alientos
en el bolsillo y creo que es hora de comerlos,
habrán reservas pocas
para abrir la boca y
cantar la basura de muchos
y la vida de otros.

Aun me queda el alma
que me escucha atenta,
con sus ojos aguados.
(Me recuerda una mujer
que veía su hijo
aprendiendo a caminar.)

Aun me quedan oídos
para hallar la voz y el aliento
que alimentó al mundo
en su despertar.

Y en el fondo de mi corazón,
aunque mi rostro sonríe difunto
y mi cuerpo yace detenido
entre la corriente de los días,
arrastrándose, queda el aliento de la libertad
que murió para vivir en el aire
esperando que alguien le preste sus manos.

Leandro Sabogal (2005)

UN INSTANTE

Esa luz que desprende tu mirada,
atrayente y novedosa para mí,
entra por mi boca y destroza mis palabras,
se entromete en mi garganta.
Desata melodías en mi abdomen,
emprende un gran viaje
hasta las profundidades del corazón,
atravesándolo y provocando
un delicioso dolor,
el cual disfruto mientras te das cuenta
que yo también te estoy viendo y
volteas disimuladamente tus ojos.

Leandro Sabogal (1999)

Islas

“Estoy al borde de la desesperación,
Si doy un paso más, me llevará la vida en su caudal más negro.”








“No me canso de buscar en los rincones de esta ciudad,
Los fragmentos de los momentos que se nos fueron cayendo.”





"La guerra ha pasado..........a su estado mas terrible: la paz y tu ausencia"





“El aire roza tu piel
y el aire adquiere sentido.
Roza mi piel
tu piel rosa.”




“Estas manos que alguna vez moldeaban carreteras para mis carritos,
moldean ahora carreteras en tu cuerpo hasta el infinito”

"Quiero lo humano de Dios y lo divino del hombre"




Leandro Sabogal 2007

Palabras

Hay palabras que se reúnen
para ser una frase.

Palabras que solas hacen daño.
Más aún, cuando tienen malas compañías.

Hay frases que no admiten más palabras
porque no las necesitan, porque no caben.
Y si acaso por capricho las reciben,
éstas sobran y el culpable es Dios.

Hay palabras que pocos pronuncian,
por temor.
Palabras que se esconden
tras los pliegues vocales
que duele si se tragan,
pero mas duele liberarlas.

se anudan en la garganta y luego se hacen cáncer.

hay palabras que ríen
palabras que lloran,
palabras que dan vida
y palabras que matan.


Leandro Sabogal

(13 junio 2007)

Regresión



Ángela G.

En el viento tu piel
en el viento tu voz
no te has ido.

En mi piel tu aroma
en mi piel tu mano ahora
en mis labios el recuerdo de ti.

Expongo mis párpados
y respiro tu piel
y respiro tu voz
y beso tu aroma
y tu mano también.



Leandro Sabogal (6 junio 2005)