Páginas

ABORTOS

I
Tu piel invoca mis manos, tus labios mi boca.
Tus ojos, cual lago de cristal,
me seducen a nadar desnudo en sus aguas tranquilas
hasta la hipertermia.
Tu voz, a dormir en calma.

Se me sale el alma por las manos,
que no quede una hoja virgen,
¡Que no respiren! Que no vivan,
que sepan todas que este silencio no es el mismo y
que esta soledad ya es otra.

Se esconden tras la sombra y me observan.
se me sale un bambuco sin nombre y luego se va…
en busca de un mejor amante.
Nacen letras de mi piel pero éstas me odian. (Preferirían no vivir)
algunas mueren y otras venden su cuerpo por unas carcajadas.

Las horas me golpean, pasan y no se percatan de mi existencia,
los minutos como fantasmas atraviesan mi carne
y a mi piel le dejan el recado de los años.
Se me sale el alma por las manos y ahora comprendo que no está pariendo nada,
asoma su boca y pide agua para beber.

…pronto acabará esto. ¡Pronto! Pronto se extinguirá la tortura
y la ternura al otro día tal vez viva.

II
Se acercan las lágrimas en procesión
y cogidas de las manos se hacen piel y carne.
Qué voz tan negra tienen,
qué labios tan fríos de mortales besos y suaves palabras.

¡Mentiras! eso es lo que traen sus maletas.
Han de venir por mi soledad para violarla y dejarla preñada.
No se conformarán con impregnar de sudor las sabanas donde corrí mil años y jugando a las escondidas me perdí en tus ojos de loto,
sino que querrán borrar de mi piel cada gota de tu verbo encantado,
exorcizando el aliento que has dejado escondido en mi pecho y
pretenderán usarlo para asfixiarme.

III
Ojalá todos los espejos del mundo, los cristales y los lagos en quietud
hayan guardado en su memoria el reflejo de mis ojos:
Así, cuando despierte de este sueño necesario
pueda encontrar su mirada pícara y niña
además de todo lo que he guardado allí.

Leandro S.(2006)

No hay comentarios: