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Canción de Cuna para antes del Nacimiento




                                                                   I
Una vez más la lluvia canta mientras lloro.
Lloro porque no lloro.
Sí. Es verdad que no lo hago;
pero mi alma se ahoga y es la lluvia su canto.

Es ahora cuando duele vivir y no soy de este cuerpo,
es ahora cuando anhelo la inmortalidad
maldiciendo  el tiempo y el espacio algunas veces.
Pero amando lo tangible al recordar tu piel,
tu aroma y tu silencio elocuente.

                                    II
No creo que me condene por amar así…
      Por aferrarme a la vida que no es mía,
      por vivir mi única oportunidad, -hasta donde sé-
      y llenarme de tus ojos caña.
 
No creo que me condene por amarte así…
      Con el alma y con todo lo que no es mío
      por fundirme en tu piel que no es tu piel
      y embriagarme de tus ojos leche.

No creo que me condene por amarme así…
     Entonces ¿quién soy? si nada es mío,
     si extranjero soy dónde es mi tierra
     para amarnos juntos sin temer un fin.

                                  III
Y saber que somos nosotros los que nos amamos
y no llorar porque no somos nuestros…
una vez más la lluvia canta mientras lloro y no la entiendo,
ni siquiera entiendo cómo lloro sin llorar y
unas vez más lloro al no encontrar calma…
No sé que hicimos para merecer este destierro,
para merecer esta tal existencia…
esta lenta muerte.

                                   IV
Pienso igual que otros esta noche.
El paso por este mundo es el parto,
y la muerte: el nacimiento a la verdadera vida.

Me duele pensar que aun sigo solo
me aferro a esta vida que conozco
y por ahora te amo con lo que no es mío.

 (2004)

3 comentarios:

Pedro dijo...

Precioso poema. Tienes razón, muy acorde con lo que yo he escrito, aunque tú le pones letras y sentimientos más bellos.
Toda evolución es un renacer a una nueva vida, y hay que mostrarse siempre abiertos a estos cambios.
Gracias por tu visita. Continúo leyéndote.
Un abrazo.

Natasha dijo...

No puedo leerte, por más que quiera, por más que lo intente no puedo leerte, porque me haces llorar y las lágrimas no me dejan ver la partitura del parto, porque se me parte el corazón... y mana sangre de mis manantiales

lo siento Leandro, lo siento, sólo puedo leer a través de tus ojos que no son tus ojos pero que ahora están en mí... io le amé así, le amé y le sigo amando dentro de mí.

Gracias por invitarme a conocer esto, aunque no te haya leido te leí, y es tu canto una lección de vida

besos

Anónimo dijo...

uno de mis favoritos!
Luisa S.